sybille-subspecieaeternitatis

Monday, April 23, 2007

verde que te quiero verde

Hace unos instantes fui víctima de lo siguiente. Intentaba contestar un mail. Escribí la primera palabra HOLA!!! Y después caí en un pozo blanco… el vacío… No se me ocurría qué más poner. Me pareció que era muy corto enviar un mail que sólo dijera “Hola!!!”. Entonces recurrí al típico ejercicio de escritura (y ejercicio psico, versión hablada) de escribir sobre la hoja en blanco (tema de hoy: hoja en blanco) o sobre “no se me ocurre nada”. Y ahí se empieza a escribir sobre no se qué miércoles poner porque estoy…estoy (gracias que estoy)
Asi que el mail lo continué como pude.
HOLA!!!
no se me ocurre que ponerte no tengo nada hoy hoy estoy vacía como una bolsa de supermercado después de haber sacado lo que acabamos de comprar comprar medicamentos para curar mi garganta que tiene un grupo de palabras atravesadas que entraron a través de un ojo ojo que ...ojo que me voy a vengar y voy a hacer que veas lo que no querías ver ver verde que te quiero verde como la ola verde que conducía Flavia Flavia me llamo S y tengo 9 años.
(...)
Querida Flavia:

¡¡¡ Hola!!! Me llamo S y tengo 9 años. Siempre miro
La ola verde. Me encanta tu programa, lo miro todos los días y sé todas
las canciones. Les mando un dibujo que hice yo para ustedes.

¡¡¡Flavia te quiero mucho a vos y al Señor Televisor!!!

S.

P/D: Flavia, me gustaría que le mandes un saludo a todos mis compañeros de 4to grado de la Escuela Numero 8 Nuestra Señora del Carmen de Wilde



No hace falta que diga….No. Sí hace falta que diga que este tipo de personas…que sufre de…de -no sé cómo llamarlo - pero…este tipo de personas...

(Ella salió al patio a buscar una remera que había quedado colgada en la soga durante días, bajo el sol extremo. Llegó hasta la soga (yo ví que ella llegó porque la estaba observando, después me fui) Respiró lentamente y con su mano derecha tomó la soga y allí permaneció no sé cuánto tiempo. Pero sé que fueron más de dos horas, porque cuando volví ella seguía todavía allí. En el mismo lugar. No se había movido.
Me dio mucha lástima…
que esté perdiendo el tiempo así)

- ese tipo de personas no enviamos la mayoría de las cartas que escribimos; quedan guardadas en un cajón. Cada tanto, alguna búsqueda azarosa nos lleva a su encuentro y la releemos.

(…qué lástima)

Saturday, April 21, 2007

VERWANDLUNG 1: Una cosa llamada N

Un día no pude ir al cine.
Me desperté y al instante me di cuenta de que me había transformado en otra cosa (antes de ser esta otra cosa era otra cosa “che, cosa, vení para acá…” me decía J. R ) Otra cosa que no era justamente un escarabajo. Es war aber kein Ungeheuer!!! Pero, de todas maneras, era una cosa incapaz de ir al cine.
(aclaración primera: no se está vinculando cosa a objeto inanimado)

(La otra vez,
Reconozco, que mi sueño verdadero –digo sueño verdadero como contrapuesto directamente al daydream de los daydreamers – se vió trastornado por la lectura del famoso cuento de Kafka (Die Verwandlung, La metamorfosis) Eso fue muy obvio – hay cosas demasiado obvias, tan obvias que…ni vale la pena comentarlas-
Pero esa otra vez, yo no era un insecto sino muchos. Era un gran insecto compuestos de muchos otros, más pequeños. Uno estaba dentro del otro, como las matrioskas rusas)

Me había convertido en una cosa llamada N, incapaz de ir al cine.
(aclaración segunda: en ningún momento se produjo una cosificación en el sentido conversión de ser viviente a objeto inanimado )

Características inalterables de la cosa llamada N:
lleva siempre un camisón floreado,
chancletas con medias de toalla,
el pelo suelto – sin peinar, sin lavar-,
la mirada perdida - de ahí que esta cosa no puede ir al cine, la mirada nunca está en la sala, siempre está en otra parte-
y no tiene casi dedos con uñas rojas – se ha comido casi todos sus dedos; tiene hambre casi todo el tiempo.

Aunque ese día era una cosa llamada N, incapaz, incapaz de…, igualmente conservaba ciertos atributos de cuando aún era la primera cosa, la cosa original.

(La otra vez,
Primero me sacaba la cabeza con antenas y quedaba otra cabeza con antenas y así ad infinitum. No. Mentira. Esto era un proceso finito. Cuando me terminaba de sacar la última cabeza con antenas… no había allí otra última cabeza… no había nada.
Ni siquiera había una cabeza vacía.
No había nada.

(espejo en cuya intuición confío,
¿podía o no yo ir al cine ese día?)

Monday, April 09, 2007

(UN)HAPPY VALENTINE - 1

(dedicated to Memento)

Hay una frase de Schopenhauer que dice:

“Nur wenn man allein ist, ist man frei”
(Sólo cuando se está solo se es libre)
Te recomiendo para el próximo año:
que mandes a imprimir esta bella frase en un retazo de tela
que el retazo de tela lo coloques en la parte delantera de tu remera favorita
que lo coloques a la altura del pecho, es lo más adecuado…¡No!...¡Ahí no! …un poco más hacia la izquierda…- la perfecta ubicación de la tela es fundamental – ahí puede ser…ahí, exactamente ahí, sobre un latido…
(es necesario recordar que luego de un latido, vendrá otro, y otro, y otro, y los latidos se sucederán unos a otros y serán cada vez más fuertes… hasta que llegue el último.
(¡ser dichoso!)
(¡tu último latido!)
(¡quien pudiera!)
Ahora es necesario sujetar el retazo de tela: bastan dos alfileres de gancho, de los grandes. A menos que quieras que uno de tus latidos haga que tu remera favorita se estire tanto tanto tanto…

Otra opción es que te escribas la frase con fibrón indeleble rojo en una remera blanca.

7:45 am
S (S de Sabina, cada uno que pronuncie mi nombre como pueda) espera en la puerta del Whyteleys Shopping Centre. Aún no ha llegado JJ que tiene las llaves para levantar las cortinas. Sabina, aún somnolienta, se entretiene mirando cómo arman el stand de las flores.

9:15
Llega JJ.
- Y Sabina, ¿te regalaron alguna flor?
- No, no me interesa eso… (pestañea, exhala un suspiro que tenía contenido hace más de 1 hora y media, pone cara fea - como cuando tomaba la sopa en el kinder) Prefiero otro tipo de regalos.
- ¿No sos romántica?
- Me parece una estupidez, todo esto de San Valentine… antes hubiera sido capaz de comprar una flor… de hecho …


(Aquella vez,
si no te hubieras sentido morir
no hubieras tenido la fuerza suficiente
para darle una flor)